Muchas veces cuando se está aprendiendo un idioma se pone mucho esfuerzo y tiempo en hacer ejercicios, leer o escuchar pero, ¿crees que pasamos el suficiente tiempo poniendo eso que aprendemos en práctica? Claro, al principio es bastante difícil. Por eso hoy te animo a que, incluso si eres principiante, empieces a poner tiempo y esfuerzo en utilizar lo que lees o escuchas para crear algo nuevo.

La importancia de leer y escuchar

No quiero que se me malinterprete. Leer y escuchar inglés es primordial. Además, parte de lo que aprendes cuando lees o escuchas inglés lo aprendes de forma implícita, es decir, no sabes que lo sabes. Este tipo de aprendizaje es sustancial a la mejora de tus habilidades y a tus intuiciones sobre el idioma. 
 
Además de cuando lees o escuchas inglés, aprendes de forma explícita haciendo ejercicios o utilizando otros recursos. Los ejercicios de vocabulario o gramática son importantes para aprender.

Aplicar los conocimientos

Sin embargo, cuando cuando aprendes un idioma lo que deseas en última instancia es dominar una habilidad. Es necesario aplicar los conocimientos para fijarlos de verdad.

A eso me refiero yo con “crear”. Saber no es suficiente. Hay que hacer. Eso implica buscar oportunidades que te permitan practicar lo que sabes, tanto lo que has aprendido de forma explícita como lo que has aprendido de forma implícita.

La cuestión es que esto es lo que más cuesta. Crear algo nuevo es un desafío, especialmente cuando te enfrentas a lenguaje que no habías utilizado antes. Sin embargo, te animo a que superes ese primer impulso de “no sé hacerlo” y te pongas manos a la obra.

¿Qué tipo de actividades pueden servirte para aplicar lo que sabes?

  • Escribir. Frases, un diario, ensayos sobre distintos temas, relatos cortos. Escribir es la forma más fácil y menos intimidante de mejorar tus habilidades productivas en inglés. Traducir también es un ejercicio que puede ayudarte mucho, especialmente al principio y en niveles intermedios.
  • Hablar. Si no tienes a nadie con quien hablar en inglés, practica grabándote relatando lo que haces cada día. Así además tendrás un registro que te permitirá ver todo lo que has mejorado a lo largo del tiempo y la agilidad que vas adquiriendo.

Cada destreza en un idioma se alimenta de las demás. Por tanto, si quieres mejorar tu inglés de forma integral, tienes que atender a todas las destrezas, ni solo a las receptivas (escuchar, leer), ni solo a las productivas (hablar, escribir). Además, puedes trabajar ciertos aspectos del idioma de manera formal, estudiando vocabulario, o haciendo ejercicios de gramática. Parece mucho, pero no tienes que hacerlo todo hoy 😉.