Cada vez más nos damos cuenta de que este mundo será para los que sepan comunicarse. La comunicación es el centro de nuestra vida, tanto personal como profesional, y con el desarrollo de las nuevas tecnologías hemos encontrado nuevos modos de hacerlo.

 A veces necesitaremos leer un artículo en inglés, o comprar en una página francesa, o hablar con alguien que sólo habla japonés. La implicación de todos en el mundo multilingüe es real y saber sólo un idioma nos puede perjudicar en muchos aspectos. En esto parecemos estar todos de acuerdo pero… ¿Cómo alcanzar este objetivo? Para todos los que intenten aprender una lengua, tengo cinco consejos que quizá os animen en el camino.

1. Es importante estar motivado

Si vamos a clase de inglés, o nos compramos un libro de inglés, incluso un curso online, y no estamos motivados, es difícil que finalmente consigamos nuestro objetivo. Un propósito de año nuevo no es suficiente. Tenemos que tener una visión clara de lo que queremos conseguir. Hemos de definir claramente el objetivo y la finalidad. ¿Para qué quiero aprender alemán? 

Siempre les pregunto a mis alumnos si disfrutan aprendiendo inglés, si les gusta. Cuando a un alumno o alumna le gusta aprender, suele obtener mejores resultados con respecto a aquellos que no tienen esa motivación. Un alumno muy motivado intrínsecamente tiene muchas más posibilidades de alcanzar un nivel avanzado. 

Si la motivación es tan abstracta como “quizá en el futuro me sea útil”, es posible que no te lo tomes tan en serio. Pensad en las lineas de ¿qué podré hacer si hablo inglés? Piensa en esto… en toda la música que podrás entender y cantar, en las películas que podrás ver en versión original… Quizá tengas amigos extranjeros con los que tienes dificultades para comunicarte… ¿no es un propósito genial el poder hablar con ellos? Piensa en qué es lo que realmente te motiva. En algo real, que tú veas posible.

2. No esperes resultados inmediatos

Mucha gente llega a clase queriendo comerse el mundo, pidiendo ir en el nivel más avanzado para aprender más y ser expertos en menos de seis meses. Otros llevan seis meses y al ver que no hablan un inglés de Oxford se sienten defraudados y desmotivados.

Una lengua es algo muy complejo. Tened en cuenta que los bebés cuando comienzan a hablar lo hacen tras haber escuchado miles de horas de su lengua materna. Al comenzar, no lo hacen tan bien, pero con el tiempo de exposición adecuado, aprenden las estructuras naturales de su lengua y a reproducirla. Esto sucede con cualquier otra lengua. Hay que estar expuesto y dejar que nuestro cerebro vaya absorbiendo, y sobre todo…

3. Trabaja duro

Puede pasar que algún alumno piense que sólo con ir a clase será suficiente y no necesitará pensar más en el inglés el resto del tiempo. Esto hará que de un 100% posible de mejora, bajemos a un 50% de mejora posible. No se puede esperar que sin trabajar en casa ni prestarle atención vaya a mejorar mucho. No se trata de aprender listas ni conjugaciones verbales, sino de programar nuestro cerebro, pensar en inglés, hablar en inglés aunque sea con el perro, y tratar de incluirlo en nuestra vida en algunos momentos de ocio.

4. La exposición al idioma

Si pasaras unos cuantos meses en Estados Unidos tus posibilidades de ser bilingüe en el idioma incrementarían exponencialmente. En caso de que no puedas hacer ese tipo de estancias, se pueden contemplar otras opciones que  pueden resultar también muy satisfactorias. Trata de exponerte al idioma en la medida de lo posible.

Ve programas de televisión en inglés, escucha la radio, programas educativos, podcasts. Si ves una película, trata de poner el audio en inglés, y si no te enteras de nada, prueba a poner los subtítulos también en inglés. Después de un rato tendrá más sentido. Si te gusta la música extranjera en ese idioma, escucha la letra de las canciones, y si no la entiendes puedes buscar la letra en multitud de páginas para sacar una experiencia educativa de un momento de ocio.

Muchas veces será incluso involuntario, ya sea en Internet, como por ejemplo en alguna pagina web anglosajona, o en un paquete de cereales en el que los ingredientes están en inglés. Absorberás muchas cosas sin darte cuenta, y esas cosas son las que mejor se quedan.

5. Observa tus progresos y disfruta

Puede que penséis que habéis progresado poco y que va muy despacio, pero en lugar de mirar todo lo que no sabéis, observad el camino que ya habéis recorrido y todas las cosas que ya entendéis. Aprender un idioma es una carrera de fondo. Puede tomar años. De hecho, tomar tu tiempo para estudiar un idioma te ayuda a asimilar realmente lo que aprendes, fomentando que ese conocimiento se fije en la memoria a largo plazo.

Convierte el aprendizaje en algo positivo y disfrutable para ti, no en un proceso en el que siempre te falta algo o en el que siempre sales perdiendo porque no sabes lo suficiente. Pensar así no te ayuda, y sobre todo, no te motiva. Es muy posible que abandones si tienes ese tipo de pensamientos.  Aunque sólo sepas decir cuatro frases y deletrear el alfabeto, piensa que es algo que antes no sabias hacer, y que todos los días tienes la oportunidad de aprender algo nuevo. Eso es, por sí mismo, algo maravilloso.